La Sala de Grados de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia se llenó para acoger el acto ‘Dos vidas, una vocación’, organizado por el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de la Región de Murcia para reconocer la trayectoria de Carmen Campuzano García, colegiada nº 165 y Prudencio Castaño Fernández, colegiado nº 135, que además celebró su centenario.

Dos historias que resumen lo mejor de la veterinaria: constancia, rigor y vocación de servicio. A lo largo del encuentro, ambos homenajeados compartieron recuerdos y anécdotas de su vida profesional que, más allá de lo emotivo, son también testigo de la evolución del ejercicio veterinario y de su papel cada vez más imprescindible para la sociedad.

En el caso de Carmen Campuzano, se puso en valor una trayectoria profesional muy completa y versátil, en la que ha desarrollado su labor en distintos ámbitos de la veterinaria, desde la clínica y el trabajo diario, hasta la ganadería y la veterinaria oficial, con años de dedicación y compromiso. En el de Prudencio Castaño, se destacó una vida profesional igualmente amplia y todoterreno, con experiencia en distintos ámbitos del ejercicio veterinario, que finalizó en el Laboratorio Agroalimentario y de Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, y celebrada además con el símbolo de sus 100 años, como referente de una generación que ha contribuido a construir la veterinaria actual.

El acto incluyó la entrega del Quirón y diploma a ambos profesionales y concluyó con una fotografía de familia junto a compañeros y asistentes, en un ambiente de reconocimiento y orgullo compartido.