El Gobierno regional y el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de la Región de Murcia (ICOVRM) han puesto en marcha la campaña informativa “Procesionaria: guía de alerta para mascotas”, una iniciativa conjunta para reforzar la prevención y reducir riesgos para los animales de compañía en una época especialmente sensible, coincidiendo con el inicio de la primavera y el descenso de las orugas al suelo.

La campaña fue presentada por el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, y la presidenta del ICOVRM, Teresa López, y se apoya en materiales divulgativos con mensajes claros: cómo identificar el riesgo, qué síntomas deben alertar y qué hacer ante un posible contacto.

Uno de los ejes principales es la instalación de 120 carteles en puntos de paso y zonas frecuentadas por paseantes y mascotas, especialmente en entornos con pinares y espacios naturales. La cartelería comenzará a colocarse en áreas de distintos municipios, entre ellos Abarán, Cieza, Fortuna, Jumilla, Calasparra, Mula, Murcia, Alhama de Murcia, Villanueva del Río Segura, Ricote, Ojós, Ulea, Lorca, Mazarrón y Cartagena.

Durante la presentación, el consejero subrayó el valor de llevar la información “al lugar y al momento” en el que más se necesita: “La prevención es la mejor herramienta para evitar situaciones graves”, indicó, destacando además que se trata de un ejemplo de colaboración útil entre administraciones y profesionales para reforzar un mensaje de salud y seguridad.

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una plaga cuyos pelos urticantes pueden provocar reacciones inflamatorias intensas en animales y también en personas. El riesgo aumenta cuando las orugas descienden en fila hasta el suelo para enterrarse, elevando la probabilidad de contacto durante los paseos.

En caso de contacto, pueden aparecer reacciones inflamatorias en piel y mucosas, con inflamación del hocico, salivación excesiva, rascado compulsivo, edema de lengua, cianosis (lengua azulada), fiebre, dificultad respiratoria, además de conjuntivitis, úlceras corneales y lesiones en la lengua que pueden evolucionar a necrosis. Si existe la posibilidad de ingestión, el riesgo de muerte puede presentarse en pocas horas, por lo que se considera una urgencia veterinaria.

Por ello, el mensaje es claro: ante la mínima sospecha, acudir de inmediato al centro veterinario más cercano. Mientras se llega, se recomienda dejar caer agua templada sobre la zona afectada (boca/hocico), sin frotar ni manipular, para ayudar a arrastrar los tricomas y reducir el efecto de la toxina; frotar puede empeorar la reacción y liberar más sustancia irritante.

Con esta iniciativa, el Gobierno regional y el ICOVRM refuerzan la información preventiva en los espacios más transitados y apelan a la responsabilidad ciudadana para minimizar riesgos en los meses de mayor actividad de la procesionaria.