¿Qué es la procesionaria del pino?
La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una polilla del orden Lepidoptera, con un ciclo anual, que pasa el invierno enterrada en el suelo. Sus larvas constituyen la principal plaga que afecta a los pinos, especialmente en la región mediterránea, ya que se alimentan de sus acículas.
¿Cuándo aparece y qué hace?
Su ciclo es anual y empieza a finales de verano:
- Los machos fecundan a las hembras y estas ponen los huevos en las agujas (acículas) de los pinos.
- Después nacen las larvas, que pasan por cuatro etapas de crecimiento. A partir de la segunda etapa ya empiezan a ser irritantes y peligrosas.
- En la tercera etapa construyen un nido de seda (bolsón), visible en los pinos, y salen para alimentarse de las agujas, lo que provoca daños en el árbol.
- La cuarta etapa coincide con el comienzo de la primavera. Con el aumento de la temperatura, salen del nido, bajan al suelo, se entierran y allí completan la transformación a polilla.
- Una vez completada la metamorfosis, emerge la polilla y el ciclo vuelve a empezar.
La fase más peligrosa es cuando las orugas descienden desde la parte alta del pino hasta el suelo (en procesión), ya que es el momento en el que existe mayor riesgo de que las mascotas entren en contacto con ellas.
El momento de más riesgo: cuando bajan al suelo
Al principio de la primavera, cuando sube un poco la temperatura, las orugas salen del nido en fila (en procesión) y bajan al suelo.
Van guiadas por una hembra que va dejando un hilo de seda para encontrar un sitio donde enterrarse y completar su transformación.
Esta es la fase más peligrosa para las mascotas, porque es la única en la que están en el suelo. Además, su forma de moverse en fila llama mucho la atención, sobre todo a cachorros.
El cambio climático empeora el problema
Los efectos del cambio climático están elevando las temperaturas y acortando los inviernos. Esto hace que la procesionaria aparezca antes y prolongue tanto su fase larvaria como el periodo de riesgo para personas y animales.
Además, está colonizando zonas que históricamente estaban libres de infestación. En definitiva, el cambio climático influye directamente en su ciclo biológico y en su distribución geográfica, ya que su desarrollo está estrechamente ligado a la temperatura.
Temperaturas que las afectan (datos importantes)
- Si están dentro del nido y la temperatura pasa de 30ºC, las orugas lo abandonan rápido y se dispersan.
- Con 32ºC de temperatura ambiente, las orugas mueren.
- Si baja de -12ºC, pueden morir colonias enteras.
¿Por qué es importante conocerla?
Cualquier plaga tiene efectos perjudiciales sobre el ecosistema, lo que puede repercutir de forma indirecta en animales y personas. Pero, además, esta plaga provoca efectos directos que ponen en riesgo la salud tanto de las personas como de los animales, especialmente de los perros que pasean con nosotros por zonas donde hay pinos.
¿Por qué es tan peligrosa?
Las orugas tienen en la piel unas espinas tóxicas muy pequeñas (tricomas).
Cuando se rompen, sueltan una proteína irritante llamada thaumatopina, que puede causar una reacción fuerte y, en casos graves, la muerte.
Ojo también con los nidos caídos al suelo: pueden tener pelos y sustancias peligrosas dentro.
Síntomas en mascotas
- Reacción inflamatoria en piel y mucosas
- Inflamación hocico
- Salivación excesiva
- Rascado compulsivo hocico
- Edema lengua
- Cianosis lengua (azul)
- Fiebre
- Dificultad respiratoria
- Conjuntivitis
- Úlceras corneales
- Úlceras en lengua
- Necrosis lengua
Si existe la posibilidad de que el animal haya ingerido las larvas, puede haber riesgo de muerte en pocas horas. Por eso, es fundamental actuar con la máxima rapidez posible.
Qué hacer si tu mascota ha podido tocarla
Si sospechas que ha habido contacto con procesionaria:
NO DUDAR: ir al centro veterinario más cercano lo antes posible.
Si puedes hacerlo en ese momento:
- Dejar caer agua templada sobre la boca o la zona afectada.
- No frotar ni lavar con las manos, solo dejar que el agua arrastre las espículas con cuidado.
- El agua templada ayuda a inactivar la toxina.
Cuando frotamos, empeora la reacción y puede liberar más toxina (esto también aplica en personas).
Evitar, en la medida de lo posible, que el animal se frote.
El tiempo es clave para minimizar daños.
Cómo prevenir y reducir el riesgo
Conocer el ciclo ayuda mucho: saber en qué meses hay más peligro y cómo son las orugas.
Meses de mayor riesgo: después del invierno, cuando empieza el buen tiempo, y hasta final de primavera.
El viento aumenta el riesgo porque puede mover orugas y tricomas desde los nidos al suelo mientras pasamos por debajo.
Recomendaciones
- Observar el suelo y el entorno, sobre todo en meses de riesgo.
- Pasear por zonas con pinos con correa corta para tener control.
- Si vemos orugas, no apartarlas ni pisarlas: pueden soltar tricomas al aire cuando se sienten amenazadas.
- Si la mascota tiene acceso a patio o terraza, vigilar que no haya ramas encima.
- Si hay pinos en casa, revisar si hay nidos (se ven por los filamentos en el exterior).
- NO eliminar los nidos por cuenta propia: hay empresas especializadas.
- Evitar la forestación con monocultivos de pinos y promover la biodiversidad.
- Promover el control biológico favoreciendo hábitats de depredadores naturales como aves insectívoras (Ej.: Carbonero común) o murciélagos.
