Las explotaciones ganaderas españolas conviven hoy con varias amenazas sanitarias que no podemos ignorar. La influenza aviar de alta patogenicidad sigue activa en nuestro país, con focos en aves de corral y en fauna silvestre; la lengua azul y la dermatosis nodular contagiosa mantienen en alerta a los rumiantes; y, desde finales de noviembre, el Ministerio de Agricultura ha confirmado el primer foco de peste porcina africana en jabalíes silvestres en la provincia de Barcelona; esta enfermedad reemergente fue erradicada ya de nuestra ganadería en España en 1994,

La peste porcina africana no afecta a las personas, ni por contacto ni por consumo de alimentos, pero sí supone una amenaza muy seria para el sector porcino y para la economía, tal y como recuerda el propio Ministerio de Agricultura al pedir al sector que extreme todas las medidas de bioseguridad y notifique cualquier sospecha de enfermedad.

En este contexto, el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de la Región de Murcia, junto a la Consejería de Agricultura, ha editado un nuevo cartel informativo con las medidas de bioseguridad de obligado cumplimiento en las ganaderías españolas, recogidas en la normativa vigente. Bajo el mensaje central “En la granja, la bioseguridad es tu responsabilidad. Por tu bien, por el de todos”, el material resume de forma muy visual los puntos clave que todo titular de explotación debe aplicar en su día a día.

Entre las medidas que recoge el cartel destacan:

  • Control de entradas y cuarentena a la llegada:
  • Comprobación de la documentación e identificación de los animales.
  • Establecimiento de cuarentenas adecuadas cada vez que entre ganado nuevo en la explotación.
  • Limpieza, desinfección y control de vectores LDDD:
  • Sistemas de limpieza y desinfección en la entrada de vehículos.
  • Desinfección entre ciclos productivos.
  • Programas eficaces de desinsectación y desratización.
  • Equipos, herramientas, ropa y calzado:
  • Desinfección de todos los materiales que entran en la granja, evitando compartirlos entre explotaciones.
  • Cambio obligatorio de ropa y calzado para cualquier persona que acceda.
  • Vehículos, muelles de carga y autocontroles:
  • Revisión documental y visual de la limpieza y desinfección de los vehículos.
  • Muelles de carga y descarga funcionales y bioseguros, asegurando que los equipos operen correctamente y que las áreas de trabajo sean seguras para cumplir con las normativas.
  • Autocontroles periódicos para adelantarse a los problemas.
  • Proveedores, vallado perimetral y notificación temprana:
  • Exigencia de que los proveedores cumplan la normativa sanitaria.
  • Mantenimiento de vallados en buen estado para evitar el contacto con fauna silvestre.
  • Comunicación inmediata a los servicios veterinarios ante la mínima sospecha de enfermedad.

El objetivo del Colegio es claro: ayudar a ganaderos y veterinarios a reforzar la primera barrera frente a las enfermedades.

Cumplir estas medidas no es una opción; es la mejor garantía para proteger a los animales, asegurar la continuidad de las explotaciones y salvaguardar la sanidad animal y la seguridad alimentaria.